
Diablada Pillareña, seis días de pura tradición con trece comparsas que se tomarán el centro de Pillaro, en Tungurahua.
Foto: Carly R
Cada año, del 1 al 6 de enero, Pillaro se convierte en el destino preferido de miles de turistas, tanto nacionales como extranjeros que viven la experiencia de la Diablada Pillareña. Desde diciembre de 2008, esta festividad tradicional ha sido distinguida con el título de Patrimonio Cultural Inmaterial del Ecuador.
La raíz histórica de esta celebración se remonta a la época colonial, cuando los indígenas, en un acto de resistencia y rechazo a las prédicas sacerdotales y al maltrato que recibían de los colonizadores españoles, adoptaron la impactante vestimenta de diablos.
Este simbolismo ha perdurado a lo largo de los siglos, consolidando la imagen del Diablo como un reflejo de la lucha por la autonomía y la identidad cultural.
En Pillaro, hombres, mujeres y niños se preparan meses antes de la celebración.
La primera semana del nuevo año marca el apogeo de esta festividad. Los participantes, convertidos en diablos y otros personajes emblemáticos, se integran en un desfile que deslumbra por su colorido y la representación de tradiciones ancestrales, en donde hombres, mujeres y niños se preparan meses antes de la celebración.
La diversidad de personajes que dan vida a la Diablada Pillareña refleja la riqueza cultural de la región, desde diablos danzantes hasta otras figuras simbólicas que se entrelazan en un espectáculo que va más allá de lo visual, contando la historia y la resistencia de un pueblo a través de la expresión cultural y artística.

EL PERSONAJE PRINCIPAL «EL DIABLO»
El protagonista indiscutible de esta festividad tradicional es El Diablo, cuya identidad se distingue por las meticulosas máscaras que portan. Estas máscaras son elaboradas a partir de múltiples capas de papel impregnado con engrudo.
Este proceso implica sumergir el papel en una mezcla de pegamento y agua, dando lugar a una pasta que se aplica con destreza para luego dejar secar al sol hasta que adquiera la firmeza necesaria.
El resultado es una obra de arte única, una máscara que no solo encarna la figura del Diablo en la celebración, sino que también refleja la habilidad artesanal y el cuidado dedicado a cada detalle en la creación de esta emblemática vestimenta.

LA FEMINIDAD REPRESENTADA POR «LA GUARICHA»



La Diablada se enriquece con la presencia de un personaje que indudablemente aporta ese toque distintivo, color y feminidad La Guaricha. Estas mujeres, consideradas por la comunidad como seres sin complicaciones, encarnan la esencia de la vida bohemia, el amor por el baile y una actitud desenfadada hacia la vida, sin preocuparse por las opiniones ajenas.
Las Guarichas, con su espíritu libre y desinhibido, se convierten en figuras centrales en los desfiles, llevando consigo la energía contagiosa de la celebración. Su participación es un testimonio viviente de la apertura y tolerancia de la comunidad, que acoge con alegría la diversidad de formas de expresión en esta festividad.
Así, la Guaricha se convierte en un símbolo de la Diablada, no solo por su presencia visualmente llamativa, sino también por la representación de la diversidad y la aceptación que caracterizan a esta festividad. Su participación subraya la idea de que la verdadera celebración es aquella que abraza y celebra a todos, sin importar sus diferencias, en la expresión de la cultura y la tradición.

OTROS PERSONAJES
Cabecilla: figura que coordina a los participantes y se asegura que todos disfruten de la fiesta. Su misión incluye animar a la multitud a bailar, saltar, disfrutar de bebidas y de la alegría de la celebración.
Capariche: lidera la comparsa con un estilo inconfundible. Acompañado por su pareja de baile y una escoba, no solo se dedica a la danza, sino que también barre las calles, invitando a todos a sumarse a la festividad. Su presencia marcada anticipa la llegada de la fiesta infernal que se aproxima, creando un ambiente lúdico y participativo.
Bailarines de línea: Ataviados con vestimenta que refleja la clase alta de la época, estos hombres y mujeres destacan entre la multitud. Su participación no solo enriquece visualmente el evento, sino que también rinde homenaje a la diversidad de estratos sociales presentes en la comunidad.
DESFILE 2024



Las calles de Pillaro en Tungurahua se convierten en un escenario colorido dando un espectáculo único. Del 1 al 6 de enero, las comparsas toman el protagonismo, llenando el aire con la energía festiva que caracteriza a la Diablada. El desfile, un despliegue visual de tradición y creatividad, se extiende desde las 12:40 hasta las 18:30. En la comparsa intervienen las siguientes partidas:
- Colectivo Minga Cultural Tunguipamba – 1 y 3 de enero.
- Chacata El Carmen – 1 y 5 de enero.
- Guanguibana – 2 y 5 de enero.
- Guanguibana La Paz – 4 y 6 de enero.
- La Florida – 1 y 4 de enero.
- Marcos Espinel – 1 y 3 de enero.
- Robalinopamba – 3 y 6 de enero.
- Santa Marianita – 4 y 6 de enero.
- San Vicente de Quilimbulo – 2 y 5 de enero.
- Tunguipamba El Rosal – 1 y 3 de enero.
- Tunguipamba – 2 y 5 de enero.
- Diablada infantil – 6 de enero (salida 11:00).
¡Vive esta experiencia única que ocurre solo una vez al año!


